Por Oriol Alamany, miembro de la organización y jurado de MedFoto.
Fotografía de portada: Pesos pesados de Edgar Madrenys.
Si algo diferencia la fotografía del cine o del vídeo es que la fotografía debe mostrar un suceso o contar una historia en una única imagen, mientras que el vídeo tiene la ventaja de poder narrar en una serie de planos más o menos bien combinados en un buen montaje.
Pero, en realidad, las fotografías no siempre deben verse o considerarse obligatoriamente de manera aislada. A lo largo de la historia, artistas y fotoperiodistas han combinado diferentes imágenes para crear algo más complejo, sea un reportaje o montaje fotográfico.






© Edgar Madrenys – Regreso a casa. Relato fotográfico ganador del MedFoto 2023
Un reportaje fotográfico sobre un sujeto, un hecho o un suceso puede aportar mucha más información que una simple y única fotografía, ya que puede expresarlo desde diversos puntos de vista. Sin embargo, hacer un buen relato no es fruto de la casualidad, como a veces puede llegar a pasar con una foto. En este caso debe haber un planteamiento previo serio y hay que dar vueltas a la cabeza para determinar qué hacer y cómo organizarse.
Por todo ello, el pasado año, en MedFoto, decidimos añadir la categoría “Relato fotográfico” a nuestro certamen, con la intención de potenciar un tipo de fotografía que requiere de más tiempo e implicación por parte del fotógrafo. Ésta propone presentar un reportaje de seis fotografías sobre un tema relacionado con el Mediterráneo en el que, además de la calidad fotográfica, se valora el interés de la historia y el tratamiento narrativo que el autor le dé.
A la hora de plantearse un relato, lo primero es decidir de qué va a tratar: la variedad de temas es infinita. En la edición de 2023, por ejemplo, recibimos diversidad de temáticas. Desde la vida cotidiana de un pescador hasta una serie de detalles abstractos de una torre de rescate en la playa o la que ganó, de Edgar Madrenys, que era una completa crónica sobre la recuperación de tortugas marinas realizada a lo largo de varios meses de trabajo. Buen tema, variedad de imágenes documentando las diferentes fases del proceso, bien realizadas y una cuidada selección final.da.






© José Ignacio Piris – Isca, el último pescador de Cadaqués. Relato fotográfico finalista del MedFoto 2023
Pero no todos los relatos necesitan dedicar meses de trabajo. También pueden ser una serie de imágenes de detalles de un lugar concreto tomadas en un solo día: una colección de abstracciones de rocas en la costa, jugar con el movimiento de las olas, la llegada de los barcos de pesca en el puerto, un mercado, etcétera.
Después de meditar en casa, ante un papel, sobre lo que se quiere hacer, en la mayoría de casos será necesario documentarse y buscar información sobre el tema para decidir previamente unas cuantas de las imágenes que deberemos realizar. Después, una vez sobre el terreno, se puede improvisar si sale alguna imagen inesperada, pero vale la pena llevárselo algo planificado. Procuraremos tomar variedad de encuadres y luces para obtener un buen surtido de fotografías.
Poco a poco, iremos acumulando fotografías sobre el tema. Parece que lo fácil ya está hecho. Pero el proceso de selección suele ser el más problemático (quizás hemos acumulado decenas o cientos de fotos sobre el tema) y el que define la orientación final del relato.






© Gemma Parés – El mar tiene memoria. Relato fotográfico finalista del MedFoto 2023
Primero descartaremos las fotografías que no cumplan con unos mínimos de calidad. Después iremos separando las más destacadas y creativas siempre que encajen en el conjunto. Es posible que tengamos que descartar alguna imagen que nos gusta mucho o nos ha costado obtener pero que no encaja en el conjunto global. Resumir una historia en tan sólo seis fotografías es realmente un reto. A veces podemos pedir la opinión de alguien de confianza, pero siempre haciendo un caso relativo de lo que nos diga. Al fin y al cabo, los autores somos nosotros.
Con la elección final ya hecha y los archivos Raw bien procesados, ya sólo queda preparar los archivos Jpeg a 1920 píxeles por su lado mayor y presentarse en MedFoto. Si ganas o quedas seleccionado finalista, estupendo. Y si no, habrás disfrutado de un proceso creativo que te servirá para aprender a crear un buen reportaje. Además, formarás parte del concurso fotográfico más destacado del Mediterráneo en el que, entre todos, divulgamos sus valores y patrimonio.